TECNOLOGÍA
Powell McCormick sitúa el escrutinio local como obstáculo a los centros de datos de Meta
La presidenta de Meta afirma que las victorias demócratas complicarán las nuevas instalaciones y que la compañía estudia repartir el riesgo construyendo fuera de Estados Unidos.

La presidenta de Meta, Dina Powell McCormick, afirmó en la conferencia WSJ Tech celebrada en Napa (California) que levantar nuevos centros de datos en Estados Unidos será más difícil tras los triunfos demócratas en las elecciones de medio mandato, y que la compañía considera ampliar sus inversiones fuera del país. Para el despliegue de la inteligencia artificial, el anuncio traslada el cuello de botella desde el capital hacia la política local: la infraestructura de cómputo que sostiene los modelos y los agentes conversacionales queda condicionada por los permisos y por el consentimiento de las comunidades donde se instala.
Powell McCormick vinculó ese rechazo con la percepción general de la tecnología. Según su intervención, el centro de datos es la manifestación visible de la IA, aquello que un vecino puede rechazar en su comunidad, y detrás late una cuestión mayor: cómo se siente la gente respecto de la IA. La directiva reconoció que el sector no ha hecho un trabajo suficiente a la hora de explicar los beneficios de esas inversiones, y sostuvo que Meta podría revertir el sentimiento negativo si demuestra el valor de las instalaciones y de la propia tecnología.
La escala del despliegue explica la sensibilidad. La empresa opera centros de datos en 23 estados y cinco de ellos, incluido uno en Texas, están proyectados con una capacidad de un gigavatio o más; a ello se suman Hyperion, en Luisiana, y Prometheus, en Ohio, mientras Mark Zuckerberg ha situado el gasto de capital de este año en hasta 145.000 millones de dólares. Los próximos gobernadores de Ohio y Texas exigen una moratoria condicionada a nuevas instalaciones, según AI Times. Powell McCormick señaló además que ampliar plantas ya existentes resulta más sencillo que abrir nuevas y que todas las grandes empresas de nube se plantean construir fuera de Estados Unidos para diversificar el riesgo geográfico. Greg Brockman, presidente de OpenAI, ya había advertido de que en Texas y Georgia no basta con presentar la infraestructura como algo bueno.
De cara a la próxima fase, la directiva espera más revisión de los proyectos y que estos se sopesen según si los vecinos los quieren; entre los modelos que funcionan citó que Meta pague su propia electricidad, destine los excedentes fiscales a docentes y servicios de emergencia y mantenga la mano de obra local. La monetización no dependería de una sola vía: la empresa recibe peticiones diarias para arrendar la capacidad de cómputo construida y confía en escalar su agente Muse más allá de los 10 millones de usuarios actuales. El siguiente hito observable serán las condiciones concretas que fijen los próximos gobernadores de Ohio y Texas.
Sources
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