ECONOMÍA Y MERCADOS
Cramer atribuye la caída de la IA a dudas sobre los centros de datos
El comentarista de CNBC sostiene que las acciones ligadas a la construcción de centros de datos seguirán bajo presión por la oposición regulatoria, aunque descarta que se repita el estallido de las puntocom.

El comentarista de CNBC Jim Cramer sostuvo el jueves que la venta acelerada de acciones vinculadas a la inteligencia artificial todavía puede extenderse, aunque descartó que el episodio equivalga a un nuevo estallido de las puntocom. El retroceso se prolongó durante dos sesiones y alcanzó tanto a fabricantes de semiconductores como a compañías que proveen energía y equipos eléctricos para centros de datos, la infraestructura física sobre la que se despliega la capacidad de cómputo para IA. Según Cramer, la dificultad de fondo es que la incertidumbre sobre el ritmo de construcción de esas instalaciones impide determinar cuánto valen las acciones del sector.
Las cifras de las dos últimas jornadas ilustran la extensión del movimiento. Micron cayó un 17 % el jueves, GE Vernova un 7 % y SanDisk un 22 %, después de que las tres compañías ya retrocedieran el miércoles; el fondo cotizado iShares Semiconductor (SOXX) perdió un 3 % el miércoles y un 10 % el jueves. Desde la lectura de Cramer, el detonante es la creciente oposición a nuevos centros de datos tras las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, que alimentó dudas sobre el gasto futuro en infraestructura. «No sabemos cuánto pagar por ninguna de las acciones ligadas al centro de datos y por eso este momento es tan delicado», afirmó.
El caso de Nvidia concentra ese dilema valorativo. La compañía cotiza a unas 12 veces los beneficios estimados para el próximo año con una tasa de crecimiento prevista del 70 %, lo que la hace parecer excepcionalmente barata. «Es una ganga increíble», dijo Cramer, «pero no es una ganga si al año siguiente no puede crecer más, porque Estados Unidos no permitirá nuevos centros de datos al ritmo actual». Sobre Micron, señaló que sus contratos de compra a largo plazo —del tipo take-or-pay, que comprometen el pago aunque los clientes no retiren los chips— ofrecen cierta visibilidad de ingresos, aunque dijo no saber cuán sólidos serían si algún firmante atravesara dificultades y no tuviera dinero para pagar. Respecto de Advanced Micro Devices, calificó sus últimos resultados como «uno de los mejores trimestres que he visto» y destacó la proyección de su directora ejecutiva, Lisa Su, de que el mercado global de centros de datos podría llegar eventualmente al billón de dólares; aun así, contrastó el precio de 188 dólares por acción en marzo con los 404 dólares actuales: «Puede que ese sea el problema real».
Cramer sostuvo que, pese a las apariencias, el descenso es ordenado porque, a diferencia de 2000, se trata en su mayoría de empresas rentables con acciones que subieron demasiado. Su principal preocupación son los desarrolladores más pequeños, como CoreWeave, Iren y Nebius, que se endeudaron para financiar proyectos que ahora podrían enfrentar demoras regulatorias. «Ahora mismo, nadie relevante está incumpliendo su deuda», matizó. Para los inversores recomendó mantener efectivo suficiente —«si tienes efectivo no entrarás en pánico»— y citó como motivos de optimismo la baja de las tasas de interés, señales de moderación de la inflación y la posibilidad de un final de la guerra con Irán. El fondo benéfico que gestiona el Investing Club de CNBC, según se indica, posee acciones de Nvidia y Micron.
Según Cramer, la cuestión decisiva es si los obstáculos regulatorios frenarán significativamente la construcción de centros de datos o solo la retrasarán; hasta que el panorama se aclare, incluso perspectivas de beneficios excepcionales podrían no bastar para justificar las valoraciones del sector.
Sources
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